El pasado 16 de mayo concluyó el primero de los nueve módulos formativos de la “Escuela de Formación de Líderes y Líderesas Comunitarias” que la FEMUCALLA y su confederación matriz, CONAMUCA, están llevando a cabo en el Centro de Formación de Blanco, en El Llano (República Dominicana). Tanto el proceso educativo como el centro son parte del proyecto de fortalecimiento de FEMUCALLA que ISF Andalucía lleva a cabo la región en coordinación con la contraparte local CONAMUCA.

El 2 de mayo arrancó la esperada “Escuela de Formación de Líderes y Lideresas Comunitarias” en el Centro de Formación de la comunidad de Blanco. Se trata de un plan de formación política que extiende a las comunidades de El Llano el proceso de formación que la Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA) viene desarrollando en su escuela de San Cristóbal, el “Centro de Formación y Capacitación Mamá Tingó”. Está dirigido a líderes y lideresas comunitarias actuales y futuras, y pretende generar más protagonismo, especialmente de las mujeres, a través de un modelo de liderazgo nuevo, democrático y capaz. El pasado 16 de mayo concluyo exitosamente el primer módulo formativo con los talleres “Inducción, Apertura e Integración al programa de formación y capacitación” e “Introducción al Crecimiento Personal y el Desarrollo Humano”.

Cada módulo está formado por dos talleres, y en este caso el primero tuvo lugar los días 2 y 3 de mayo y el segundo los días 15 y 16 de mayo. El horario de la escuela se ha establecido entre todas las personas participantes para realizarse, de manera quincenal, el lunes de 9 de la mañana a 6 de la tarde, y el martes de 8 de la mañana a 6 de la tarde. Al término de la jornada formativa, algunas de las personas participantes regresan a sus casas, mientras que otras se quedan a pasar la noche, ya que las instalaciones fueron diseñadas y dotadas de la funcionalidad necesaria para esta eventualidad.

Uno de las dinámicas del primer módulo de la Escuela de Líderes y Lideresas. Fuente: ISF

Entre los objetivos de este módulo se encuentran motivar a las participantes para que conozcan, integren y desarrollen sus cualidades y habilidades personales, así como reforzar la propia estima, favoreciendo un empoderamiento en el ejercicio del liderazgo femenino. Para ello hay un proceso de revisión y análisis de las propias creencias, prejuicios, limitaciones y dependencias. Se emplean técnicas y herramientas de crecimiento personal para mantener una actitud positiva, optimista y proyectada hacia el futuro, concretamente hacia el logro de metas y objetivos. Del mismo modo las participantes aprenden a reconocer la personalidad propia y de las otras personas: palabras, gestos y lenguaje no verbal que las caracterizan. Se ponen en común el concepto general de una misma y el que tienen las demás personas, y se trabaja la personalidad grupal: qué es lo que las une, cuales son los fines y objetivos comunes. Otra parte del trabajo va encaminada a promover el uso y manejo de su tiempo propio, a nivel individual y grupal.

El principal impacto se ha traducido en los siguientes logros: se ha abierto un proceso de comunicación e intercambio entre participantes y escuela basado en la confianza y la democracia participativa; se ha generado un buen nivel de identificación, motivación y compromiso del grupo con la escuela; y por último, una de las experiencias más significativas señaladas de la evaluación ha sido el compañerismo y el espíritu de convivencia que ha caracterizado todo el proceso. Un proceso del que han participado una media de 28 personas, 22 mujeres y 6 hombres.

Centro de Formación de Blanco

Trabajos comunitarios de pintura durante la construcción del Centro de Formación en la comunidad de Blanco. Fuente: Archivo ISF

La “Escuela de Formación de Lideres y Lideresas” es una iniciativa educativa que nace de la necesidad de incrementar el protagonismo de las mujeres en la construcción de un liderazgo capaz de entender y transmitir, con argumentos y entusiasmo, las razones que justifican la lucha organizada por los derechos de la población campesina. Está gestionada por la Federación de Mujeres Campesinas de El Llano (FEMUCALLA), en coordinación con CONAMUCA, El equipo de personas facilitadoras forman parte de organizaciones y movimientos afines a CONAMUCA y se desplazan desde Santo Domingo a la zona. Consta de un total de 9 módulos, que se desarrollarán conforme a la metodología basada en los principios de la educación popular: “práctica-teoría-práctica” y “construcción colectiva del conocimiento”.

Tanto los contenidos formativos como el centro ubicado en la comunidad de Blanco son fruto del proyecto de fortalecimiento de la FEMUCALLA que ISF Andalucía está llevando a cabo en República Dominicana, de manera coordinada con la FEMUCALLA-CONAMUCA, y financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID). Establece como uno de sus objetivos la ampliación de ese Plan de Formación a la provincia de Elías Piña, identificada por ambas organizaciones como estratégica por su escaso desarrollo económico, elevada tasa de desempleo y alta presencia del asistencialismo gubernamental.

La FEMUCALLA está formada por 16 asociaciones de base del municipio de El Llano, provincia de Elías Piña y, a su vez, es una de las 15 federaciones de la CONAMUCA.