Foto portada: Momento en el que los niños y niñas de las comunidades entregan al síndico (alcalde) de Guanito su petición para la recogida de residuos. Fuente: ISF

En un mes de junio declarado como “Mes del Medio Ambiente” en las comunidades de Guanito, niñas y niños han asistido a la primera fase de unos talleres que relacionan residuos, salud y medio ambiente. Se trata de una estrategia de concienciación que parte de las y los mas peques, con la ambiciosa idea de que sean capaces de concienciar a la población adulta, sensibilizar al gobierno municipal y garantizar una población consciente de su impacto ambiental a largo plazo. De momento, y aunque queda mucho por hacer, comienzan a verse resultados inmediatos.

Durante el pasado mes de junio las niñas y niños de las cuatro comunidades de Guanito (Elias Piña, República Dominicana) han comenzado a tomar conciencia sobre los peligros de la basura y la importancia de llevar a cabo acciones que eviten daños en nuestra salud y nuestro entorno. Para ello han participado de los talleres de gestión de residuos y medio ambiente que han tenido lugar en las escuelas de Blanco y Matadero. Estos niños y niñas tienen edades comprendidas entre los 4 y los 11 años, y recibirán una formación en dos fases: una ahora, en fechas cercanas al Dia Mundial del Medio Ambiente el 5 de junio, declarándose éste como mes del medio ambiente; y una segunda fase que tendrá lugar a la vuelta de vacaciones.

Taller en Matadero

Taller de residuos en la escuela de Matadero. Foto: ISF

Se han realizado tres talleres en cada una de las dos escuelas con vídeos y canciones que ayudan a asimilar los temas de manera más entretenida, bailando, cantando, preguntando y reflexionando.
El primero fue una introducción sobre el peligro de la basura en la salud y el medio ambiente. Y más concretamente en el camino que une las comunidades. Todas las ideas surgieron de ellos y ellas, y se asumieron los compromisos que hemos ido trabajando y reforzando en los dos talleres siguientes: cuidar la comunidad, colocar un cubo o saco en la casa, recoger la basura y tirarla en el cubo o saco, nunca tirarla en el camino y decirle a papá y a mamá que las cunetas deben estar limpias, hablar con los colmados para que tengan un lugar donde colocar la basura, llevar un macuto al colmado para reducir el uso de bolsas desechables, decirle a los y las demás que tiren la basura en su lugar y solicitarle al síndico (alcalde) de Guanito que disponga un camión para que recoja la basura de sus comunidades. Además, se van a encargar de cuidar los frutales que se repartieron a las familias y los que sean repartidos en el futuro, con el compromiso de seguir reforestando.

En los siguientes talleres, de la misma manera, recordamos todo lo que habíamos aprendido y nos sinceramos sobre los compromisos, que han ido cumpliéndose en su mayoría por todos y todas. Sus padres y madres así nos lo han hecho saber. No obstante, la tarea de que conciencien al resto y el efecto sea multiplicativo es delicada de llevar a cabo sin herir sensibilidades. Además, comenzamos a aprender sobre las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar) ayudándonos de una dinámica con cajas para separar la basura que habían traído de sus casas.

En palabras de Ana Ruíz, Técnica Expatriada de ISF Andalucía “Primero se llevó a cabo en Blanco y fue muy divertido porque, después de entender qué significa orgánico e inorgánico, quisimos hacerla a modo de competición, con dos equipos, pero se pusieron a correr con mucho nervio sin ton ni son… Por este motivo, dejamos de competir, se calmaron y separaron, poniendo consciencia en lo que estaban haciendo. Así se dieron cuenta de que hay muchas cosas en la comunidad que se pueden reutilizar y reciclar (latas, envases plásticos, botellas de vidrio, etc.) y también que la basura que mayormente se está acumulando en las comunidades son bolsitas plásticas con las que no podemos hacer nada y cuyo uso, por tanto, tenemos que reducir. En Matadero, con los antecedentes de Blanco y entendiendo que son niños y niñas de edades inferiores, esta segunda metodología se aplicó desde un principio, y separamos todos y todas juntas”.

Taller de Blanco

Taller de residuos en la escuela de Blanco. Foto: ISF

Las actividades de educación ambiental en las escuelas forman parte del del proyecto “Guanito Habitabilidad“, del que Ana es responsable en terreno por parte de ISF Andalucía. La ejecución corre a cargo, además de la Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA). Este proyecto sigue la linea estratégica abierta en las cuatro comunidades de Guanito mencionadas, en las que hay 2 escuelas de educación primaria: una en Matadero, de primero a cuarto grado, y otra en Blanco de primero a quinto. A la escuela de Matadero sólo acuden los niños y niñas de esta comunidad, al ser la más alta y alejada, y en quinto se unen en la escuela de Blanco, los niños y niñas del resto de comunidades de la parte baja. A partir de sexto tienen que desplazarse a pie hasta Guanito por el camino que, felizmente y con mucho esfuerzo, ha sido afirmado dentro de este mismo proyecto.

El problema de los residuos en la zona

En las cuatro comunidades (y en general en todo el país) la basura es un problema muy grave. No existe prácticamente conciencia medioambiental y se sigue pensando que la calle, el campo, las cañadas o el camino reciben y asimilan todo lo que le caiga. Toda suerte de material no biodegradable queda en el suelo, no siendo retirado en la mayoría de los casos. Además, hay un consumo excesivo de bolsitas plásticas pequeñas, y las grandes también se rompen fácilmente con el primer uso. También se utilizan muchos vasos y platos de plástico. Por otro lado, aunque en la zona el derecho humano al agua prácticamente se ha garantizado gracias al proyecto “Guanito Agua y Saneamiento“, en muchas zonas del país esto se agrava porque el agua no suele ser potable. Esto obliga al consumo de agua embotellada, no siendo fácil además encontrar botellas grandes, con el consiguiente impacto ambiental y social que su uso conlleva.

Escrito al síndico

Escrito presentado en persona por las niñas y niños de las comunidades al síndico (alcalde) de Guanito. Foto: ISF

Por otro lado, y tomando de nuevo palabras de Ana, “estamos convencidas de que es mucho más fácil y se consiguen mejores resultados a presente y a futuro si los niños y las niñas toman conciencia y se mueven por la transformación de la sociedad, aunque no queremos dar por perdida a toda una generación y es por eso que trabajamos talleres también con gente adulta. Los niños y niñas se están convirtiendo en nuestras aliadas y están ayudando a abrir los ojos a las personas adultas. Los niños y niñas están cuidando su comunidad y están vigilando si hay dónde echar la basura en casas y colmados, si la cuneta está sucia, si ensucian el camino o si tiran basura a las cañadas. Se han comprometido a tener la basura junta en sacos o cilindros, en lugar de dejarla desperdigada, pero, como nadie viene a recogerla, terminan quemándola, con el daño que esto causa en la salud de las personas y el medioambiente.”

Por este motivo, otro de los compromisos que salieron de los talleres en la escuela de Blanco, donde el alumnado de mayor edad, fue solicitar que el camión del ayuntamiento de Guanito pase semanalmente a recoger la basura, como única solución viable al problema a corto plazo. Así, el lunes 26 de Junio, unos 20 niños y niñas de las cuatro comunidades se trasladaron a Guanito para expresarle y entregarle al síndico su solicitud por escrito. En consecuencia, esperamos que esta vez cumpla su promesa de ampliar el recorrido del camión de la basura hasta las comunidades, dejando fuera a Matadero, por la dificultad que aún existe en la subida, tras las lluvias. Anteriormente el mal estado del camino había sido usado como traba para llevar a cabo esta labor. Esto supondría un paso muy importante porque, hasta ahora, el ayuntamiento sólo se ha encargado de la zona urbana, alegando que es donde tiene la exigencia legal de gestionar la basura. De hecho, uno de sus temores es que todas las comunidades su junta distrital hagan peticiones similares, cuando dice no tener los medios necesarios para gestionar ese volumen de residuos.